domingo, 25 de octubre de 2009

PATCHWORK




http://arkeidostudio.blogspot.com/2008/04/patchwork-recycling-wall-taller-14-urp.html



http://archiblock.com/casa-de-madera-por-peter-kostelov


ESTRUCTURA



















Referentes: Bco de Londres (tabiques estructurales de hormigón horadados). Imágenes varias
Diseño de malla estructural.
Diseño de galería con casetonado
Vistas: colores y texturas detrás de la malla (Patchwork?). Ver algo a través de otra cosa: retomar Mirada (serie “a través de”)





Hace falta retomar Programa, ver diseño específico de aulas, etc.

nuestro proceso: pequeña síntesis

En Previsualización aparece la galería (que ya venía de Programa),
la plaza seca sobre el basamento,
una malla para unificar la fachada del edificio nuevo,
imágenes de espacios circulatorios: hall y circulación vertical
previsualizamos todos espacios de uso público
referentes: Matta Clark?, Herzog y DeMeuron (texturas y colores), Matsys Design (trabajo de superficie, forma de generación), Mirada




Relevamiento
Trabajo de pisos: cruce entre lo viejo y lo nuevo (retomado de Programa)
Reutilización de lo existente (también retomado de Programa)
Diseño de la malla: incluimos datos de Relevamiento (vitraux) y contexto (líneas de fachada Córdoba)
algunas cosas para mirar

ampliaciones

Musical Space for the Prometeo Opera. R Piano
Biblioteca Morgan. R Piano

Instituo de Arte de Chicago
les Bons Enfants. Francis Soler

PROCESO, PROYECTO, PRODUCTO TERMINADO… ¿¿??

En relación al posteo anterior, uno de los temas que se vienen discutiendo en clase y que quedó dando vueltas, es el de las tan variadas metodologías, maneras o como se lo quiera llamar, de encarar un proceso proyectual.
Siempre terminamos estos debates (”las cajas te condicionan”, “las cajas no te condicionan”, etc) diciendo que en realidad el proceso es muy personal, que a cada uno le sirven métodos distintos, etc. Entonces, ¿se pueden juzgar procesos? ¿o lo que debemos evaluar es cómo ese proceso se verifica en arquitectura, es decir, juzgar el producto terminado, que en definitiva es lo habitable?
También: ¿hay tantos procesos proyectuales como proyectistas, o existen categorías “estándar”? Los formalistas, la idea de partido, los que parten de la técnica, etc.
¿Sirve referenciarse a procesos de diseño ajenos, o te condiciona? (al igual que te condicionaban los cubitos, y la imagen de previsualización, y la estructura, y …) Y en definitiva, ¿cuán libres de condicionamientos podemos estar?
Y la famosa y polémica idea de partido…
Gerardo Caballero rescata una enseñanza de Albert Viaplana: “si la idea no muere, el proyecto no nace”. Compro. Y si la idea nace hacia el final del proceso, todo lo anterior, ¿fue proyecto? ¿es proyecto ahora?
En fin, como podrán ver, no tenemos más que preguntas, y más preguntas… Esperamos seguir acumulando información para poder, en un futuro cercano, tomar postura…

el regreso

Hace tiempo que no pasamos por acá, y al recriminarme y preguntarme la razón surgen todo tipo de justificaciones: falta de tiempo (primero y ppal), no tenerlo incorporado como herramienta cotidiana, no tener la costumbre de navegar en internet buscando imágenes, videos…
Lo cierto es que la mayoría de las veces el motivo fue no saber qué subir, no porque no hubiera material dando vueltas (por lo menos ajeno…) sino porque en realidad subir al blog significa bajar, bajar de la cabeza al papel, o bajar del papel dando vueltas en las carpetas, al blog con un registro “ordenado” del proceso. ¿Qué de todo lo que veíamos, en fotocopias, artículos, revistas, obras, referentes, qué de todo lo que hablábamos, y cada tanto anotábamos ordenadamente en un papel , qué de lo que producíamos, estaba orientando nuestro proyecto a un norte (cualquiera fuera ese norte), y merecía ser registrado cibernéticamente?
Sabemos cuál es la réplica: que todo vale la pena ser registrado, que no importa qué es lo que eventualmente va a servir y qué “no”, sino que lo que importa es mostrarlo, bajarlo (o subirlo), compartirlo, no encanutarlo…
Por eso ahora va todo junto. Podrá ser cuestionada y criticada esta actitud de largos períodos de “calma” y posterior “escupida” de todo el material (y hasta interpretada por algunos como una manera de justificar la no actualización del blog, el “no haber hecho la tarea”), pero no es distinto a lo que tantas veces discutimos en clase: que cada uno tiene una “metodología” o manera de trabajar muy distinta y particular, y que se hace muy difícil juzgarla.

Esperemos no sea tarde y algo de todo lo que viene a continuación les sirva. Saludos.

martes, 22 de septiembre de 2009

ARQUITECTURA+MUSICA

En un sentido corriente, la Arquitectura es el arte de construir, de acuerdo con un programa y empleando los medios diversos de que se dispone en cada época; así podemos definirla como el arte de proyectar y construir estructuras. La misma tiene un sólido fundamento científico y obedece a una técnica compleja, por esta razón se dice que sólo es arte cuando la construcción es expresiva de la voluntad espiritual de una época y esa expresión arquitectónica es el resultado de todos los elementos constitutivos que emanan esencialmente de las relaciones que se entablan con el espacio que conforma la obra y el espacio que lo circunda. De allí cabe resaltar que la Arquitectura es el arte de conformar el espacio, transformándolo. En sus más acabadas manifestaciones, la Arquitectura logra unir la belleza y la utilidad, a tal punto que una depende de la otra, pues una obra no es hermosa si no se adapta al fin para el cual se destina.


La música (del griego: μουσική [τέχνη] – mousikē [téchnē], “el arte de las musas“) es, según la definición tradicional del término, el arte de organizar sensible y lógicamente una combinación coherente de sonidos y silencios utilizando los principios fundamentales de la melodía, la armonía y el ritmo, mediante la intervención de complejos procesos psico-anímicos. El concepto de música ha ido evolucionando desde su origen en la antigua Grecia, en que se reunía sin distinción a la poesía, la música y la danza como arte unitario. Desde hace varias décadas se ha vuelto más compleja la definición de qué es y qué no es la música, ya que destacados compositores, en el marco de diversas experiencias artísticas fronterizas, han realizado obras que, si bien podrían considerarse musicales, expanden los límites de la definición de este arte. La música, como toda manifestación artística, es un producto cultural. El fin de este arte es suscitar una experiencia estética en el oyente, y expresar sentimientos, circunstancias, pensamientos o ideas. La música es un estímulo que afecta el campo perceptivo del individuo; así, el flujo sonoro puede cumplir con variadas funciones (entretenimiento, comunicación, ambientación, etc.).




lunes, 21 de septiembre de 2009